En total control

Publicado: 16 septiembre 2009 en control, esclavitud, experimento, manipulacion

milgram

Muchas veces nos preguntamos de que manera logran el tener control total de la poblacion de modo tan perfecto que ni siquiera nos demos cuenta. Esto es gracias a años de estudio sobre el comprtamiento humano como el que mostramos a continuacion.

La manipulacion de masas es basicamente un juego de entornos. Lograr manipular el entorno es controlar al individuo, el resto se basa en necesidades y sensaciones.

El Experimento de Milgram

El experimento de obediencia en la vida real se llevo a cabo decenas de veces en la universidad de Yale. Stanley milgram, psicologo social, quiso demostrar, con metodos cientificos que los alemanes eran diferentes.. Esa hipotesis “los alemanes son diferentes”, fue utilizada por diversos historiadores (como por ejemplo William L. Shirer) para explicar el plan de destruccion sistematica de los judios por el tercer reich. El plan fue bastante mas alla de del determinio de un loco: hicieron falta miles de personas dispuestas a hacer el trabajo sucio. Milgram se propuso probar la tesis de Shirer mediante la siguiente hipotesis: los alemanes tienen un problema de personalidad basica que lo explica todo, y ese “defecto” es un alto grado de disposicion para obedecer a la autoridad sin ningun cuestionamiento, mas alla de lo atroces que sean las ordenes que de la autoridad.

Asi Milgram desarrollo un metodo sistematico de medir la obediencia, que primero experimento en new haven y tenia como fin ultimo ir a Alemania a probarlo con los alemanes. Pero milgram nunca viajo a Alemania: su primera conclusion fue que tambien los norteamericanos son personas obedientes: no ciegamente obedientes, pero si obedientes. “Encontre tanta obediencia que no vi la necesidad de llevar a cabo el experimento en Alemania”, le dijo Milgram a Phillip Meyer, el guru del “periodismo de precision”, profesor en Chapell Hill, Carolina del norte. Milgram aprendio a plantear situaciones “ficticias” para evaluar la conducta humana; situaciones absolutamente teatrales, con libreto y dialogo ensayado donde todo es falso menos una sola persona, el sujeto del experimento, que no sabe de la existencia de este y cree que todo es real.

Anoto Meyer que “Milgram finalmente tuvo que cambiar muchas partes del guion solo para que la gente deje de obedecer. Estaban obedeciendo tanto que el experimento no estaba funcionando, era como tratar de medir la temperatura de un horno con un termometro de freezer”.

Milgram publico un aviso en el diario pidiendo voluntarios para un proyecto educativo: el trabajo era solo por una hora y se pagarian u$4.50. El voluntario llego a una vieja casa de piedra en High Streetcon una placa al costado de la enorme puerta que advertia “The Yale Interaction Laboratory”. Alguien que dijo llamarse Jack Williams recibio al voluntario, explicandole que el era el Profesor. Dentro de un cuarto similar a un estudio de radio al que llevaron al voluntario habia otra persona: un cincuenton con cara de irlandes, una especie de contador, con algo de sobrepeso y con aspecto amable e inofensivo. Esta persona parecia nerviosa, y jugaba con el borde de su sombrero. El profesor le pidio al voluntario que se sentara al lado del irlandes. En un segundo volvio Williams, el profesor, y le dio un cheque por u$ 4.50 al voluntario y otro al irlandes.

El experimento trata sobre el aprendizaje – señalo Williams a ambos -. La ciencia no sabe mucho acerca de las condiciones en que las personas aprenden y este experimento es para averiguar mas sobre lo que llamamos “refuerzos negativos”. El refuerzo negativo, en este caso, es una descarga electrica…

En ese momento el voluntario advirtio que, sobre la mesa, habia un libro titulado “el proceso de aprender”, y supuso que tendria algo que ver con el experimento. El profesor Williams tomo dos trozos de papel, los puso dentro de un sombrero y los mezclo. Luego ofrecio el reves del sombreo como si fuera un mago: el contador irlandes saco primero un papel, lo miro y dijo “alumno”. El voluntario saco el otro que decia “maestro”.

Nunca sabra que los dos papelitos que quedaron en el interior del sombrero decian “maestro”. Luego, el profesor le hizo una seña al “alumno”:

-Pase por aqui y tome asiento, por favor… Deje el saco en el respaldo de la silla… eso es, y arremanguese la camisa. Bien, ahora lo que tengo que hacer es atar sus brazos para evitar que haga movimientos excesivos durante el experimento. Perfecto, gracias. Este electrodo esta conectado a un generador de descarga que esta en la habitacion de al lado. Y esta crema -dijo el profesor, apretando un tubo de plastico del que salia una especie de dentifrico blanco que le puso en el brazo – es para que tengamos un buen contacto y no se produzcan ampollas o quemaduras. ¿Tienen alguna pregunta?.

El “maestro” no dijo nada. Pero el alumno si:

-Creo que le tendria que contar que hace dos años estuve en el hospital de veteranos.. y me encontraron una afeccion cardiaca. Nada serio, pero como me van a dar estos shocks… queria saber que tan fuertes o peligrosos son…

El profesor Williamos nego con la cabeza.

-Oh no,… – le dijo – aunque sean dolorosos, no son peligrosos. ¿Alguna otra cosa?

Williams, entonces, explico el test al “Maestro”

-Usted debe leerle a su alumno una serie de pares de palabras: chica, azul, lindo dia, cuello ancho. Cuando termina la lista usted pasa a leerle solo la primera silaba de cada par , y despues le lee una lista “multiple choice” de cuatro palabras que incluye la correspondiente al par. Si acierta, no pasa nada y usted sigue con la siguiente. Si se equivoca, usted aprieta un boton que zumba y le da una descarga electrica. Comienza con 15 voltios y aumenta la cantidad de voltios de a 15 por cada respuesta incorrecta. Para que usted sepa bien lo que esta haciendo permitame un momento su brazo.

El profesor le dio entonces al “maestro” una descarga de 45 voltios con una especie de lapicera. Duele. Luego le mostro un tablero donde se señalaban los niveles de descarga: “descarga leve”, a la izquierda, pasando por “descarga intensa” hasta “peligro: severa descarga”. Luego de la ultima advertencia seguian otros dos botones de 435 y 450 voltios, señalados por 3 inquietantes equis. El objeto, claro, era encontrar el nivel de descargaa en el cual el “maestro” se animaba a desobedecer al profesor, negandose a apretar el boton.

Antes de realizar por primera vez el experimento, Milgram lo testeo con catorce prominentes psicologos de Yale, preguntandoles:

-De cien personas en la situacion de “maestro”, ¿en que punto de la escala de 15 a 450 voltios pararian?

El calculo mas alto que escucho fue que, de cien personas, solo 3 llegarian al ultimo boton.

El libreto del “alumno” estaba asi planteado: a los 75 voltios comenzaba a quejarse con un gruñido, a los 125 decia “ey esto duele mucho”, a los 180 voltios se desesperaba diciendo “no soporto el dolor, no haga esto”, a los 195 se quejaba de sus problemas cardiacos, a los 285 daba un grito agonizante y se negaba a contestar y a los 315 voltios hacia un silencio estremecedor.

Los primeros experimentos fueron realizados con alumnos de la universidad de Yale, que cubrieron su rol de “maestros” desconociendo que se trataba de una trampa: el 65% de las personas, varones norteamericanos de entre 20 y 50 años, apretaron obedientemente el boton hasta los 450 voltios, creyendo que en verdad estaban dando descargas electricas al inocente “alumno”. En los experimentos posteriores, ni uno solo de los “maestros” desobedecio las ordenes antes de alcanzar los 300 voltios.

“Tenia la sensacion de que muy pocas personas seguirian una vez superados los doscientos voltios – le dijo Milgram a Meyer – si es que alguna lo hacia. Yo pense que ese seria el limite de obediencia que veriamos en el laboratorio” Durante los años en que puso en marcha su experimento y dio a conocer los resultados, Milgram fue muy criticado: se lo acuso de someter a las personas a una gran presion y tension emocional en su egoista busqueda de conocimiento.

Milgram explico que habia una diferencia fundamental entre su ingenuo “maestro” y el “alumno” sentado en una especie de silla electrica: el ingenuo voluntario podia irse en cualquier momento. Podía decir que no.

PARTE 1

PARTE 2


Interpretaciones
El profesor Milgram elaboró dos teorías que explicaban sus resultados:

La primera es la teoría del conformismo, basada en el trabajo de Solomon Asch, que describe la relación fundamental entre el grupo de referencia y la persona individual. Un sujeto que no tiene ni la habilidad ni el conocimiento para tomar decisiones, particularmente en una crisis, lo cual llevará la toma de decisiones al grupo y su jerarquía. El grupo es el modelo de comportamiento de la persona.

La segunda es la teoría de la cosificación (agentic state), donde, según Milgram, la esencia de la obediencia consiste en el hecho de que una persona se mira a sí misma como un instrumento que realiza los deseos de otra persona y por lo tanto no se considera a sí mismo responsable de sus actos. Una vez que esta transformación de la percepción personal ha ocurrido en el individuo, todas las características esenciales de la obediencia ocurren. Este es el fundamento del respeto militar a la autoridad: los soldados seguirán, obedecerán y ejecutarán órdenes e instrucciones dictadas por los superiores, con el entendimiento de que la responsabilidad de sus actos recae en el mando de sus superiores jerárquicos.

Variaciones
En su libro Obedience to Authority: An Experimental View, Milgram describe diecinueve variaciones de su experimento. Generalmente, cuando la cercanía física de la víctima era incrementada, la obediencia del participante decrecía, cuando la distancia física de la autoridad era menor, la obediencia del participante incrementaba (experimentos 1 al 4). Por ejemplo, en el experimento 2, donde los participantes recibían instrucciones por teléfono, la obediencia disminuyó en 21 por ciento. Es interesante que algunos participantes trataron de engañar a la autoridad (el experimentador) fingiendo que continuaban con el experimento. En la variación donde la víctima tenía la mayor cercanía física con el participante, cuando los participantes tenían que mantener físicamente el brazo de la víctima sobre la placa que generaba la descarga eléctrica, la obediencia decreció. Bajo esta circunstancia, sólo 30 por ciento de los participantes completaron el experimento.

En el experimento 8 los participantes fueron mujeres: Anteriormente todos los participantes habían sido hombres. La obediencia no varió significativamente, aunque las mujeres manifestaron haber experimentado mayores niveles de estrés.

El experimento 10 se realizó en una oficina modesta en Bridgeport, Connecticut, fingiendo que quien realizaba el experimento era la entidad comercial “Research Associates of Bridgeport” sin conexión aparente con la Universidad de Yale (para eliminar el factor de prestigio de la Universidad que influenciara el comportamiento de los participantes). En estas condiciones la obediencia cayó al 47.5 por ciento.

Milgram también combinó el poder de la autoridad con la conformidad. En esos experimentos los participantes fueron acompañados por uno o dos “maestros” (también actores, como el aprendiz o víctima). El comportamiento de los acompañantes afectó fuertemente los resultados. En el experimento 17, cuando dos maestros adicionales se negaron a cumplir las órdenes, sólo 4 de los 40 participantes continuaron en el experimento. En el experimento 18 los participantes realizaron una tarea de acompañamiento (leyeron las preguntas por un micrófono o registraron las respuestas del aprendiz) con otro maestro, quien completaba la prueba completamente. En esa variación sólo 3 de 40 desafiaron al experimentador.

Recientes variaciones del experimento Milgram sugieren que la interpretación no supone obediencia ni autoridad, sino que los participantes sufren una desolación aprendida, donde se siente incapaces de controlar el resultado, de manera que abdican a su responsabilidad personal. En un experimento reciente donde se usó una simulación de computadora en lugar de un aprendiz que recibía descargas, los participantes que administraban las descargas estaban conscientes de que el aprendiz era irreal, pero aún así los resultados fueron los mismos.

En la popular serie Basic Instincts, se repitió el experimento Milgram en 2006, con los mismo resultados con los hombres. En un segundo experimento con mujeres se mostró que ellas eran más proclives a continuar el experimento. Un tercer experimento con un maestro adicional para generar presión mostró que en esta condición los participantes continuaban con el experimento

Ejemplos de la vida real
De abril de 1995 a junio de 2004 hubo una serie de engaños, conocidos como Strip Search Prank Call Scam, en la cual trabajadores de restaurantes de comida rápida en Estados Unidos recibían una llamada de alguien que decía ser oficial de policía, quien persuadía a las figuras de autoridad para desnudar y abusar sexualmente de los trabajadores. El artífice obtuvo un alto nivel de éxito al persuadir a las víctimas para que realizaran actos que no habrían realizado en circunstancias normales. El principal sospechoso de estas llamadas, David R. Stewart, fue encontrado no culpable en el único caso que ha ido a juicio hasta ahora.

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comentarios
  1. Lucio dice:

    Muy buena información compañero. Hace pensar mucho sobre todo los “cómplices” con tareas aparentemente no dañinas… por ejemplo un cocinero del ejército.

    He descubierto recientemente tu blog, te sigo.

    Salud!!!!

    http://totalmentelibre.blogspot.com/2008/10/ndice-general.html

  2. eidolon dice:

    este mundo se ha vuelto loco loco loco ..hace rato

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